14 dezembro, 2009

Tiempo de Adviento: quatro domingos para celebrar liberdade, salvação, vida em abundância e pão da vida

Cada año, en nuestras celebraciones del tiempo de Adviento, seguimos la antigua costumbre de encender la Corona de Adviento con sus cuatro velas (una para cada domingo de color morado) y una vela central, de color blanco para el día de Navidad.
En este tiempo de espera y preparación solemos ponerle un nombre y un significado especial a cada vela.

Proponemos para este año, el Adviento y los Derechos Humanos. Sin duda, la declaración de Universal de los Derechos Humanos enumera muchos más derechos que los domingos hay en adviento. Hemos agrupado algunos temas y ensayamos una pequeña reflexión en torno a cada vela.

Encenderemos cada vela después de la lectura correspondiente al Antiguo Testamento, específicamente el profeta Isaías





Primera Vela: Libertad
Texto Isaías 2:1-5
“Él nos enseñará sus caminos y caminaremos por sus sendas".
Convertirán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación ni se adiestrarán más para la guerra.”

Algunos derechos que nos hablan de la Libertad, el derecho a expresión y el bien común

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.

Los hombres y las mujeres, a partir de la edad núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o religión, a casarse y fundar una familia

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión

Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás.”

El amor de Dios nos hace libres. La luz de Cristo nos enseña a vivir en libertad y en respeto como hermanos y hermanas.

Encendemos la vela mientras cantamos un canto alusivo a al tiempo litúrgico





Segunda Vela: Salvación
Texto Isaías 11:1-10

Y será la justicia cinto de sus caderas, y la fidelidad ceñirá su cintura.
Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro, el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.
(…)No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte, porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.

Algunos derechos que nos hablan del derecho a la vida y la seguridad, en contra de la esclavitud y el mal trato:

Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

Nadie podrá ser arbitrariamente detenido, preso ni desterrado.

Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.

Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes.

Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial

Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país.

La justicia de Dios es amor a sus criaturas, especialmente por las más débiles. La luz de Cristo, nos trae la salvación para quienes le aceptan. Este niño que nos pastoreará nos invita a vivir una vida digna en el conocimiento del amor de Dios.

Encendemos la vela mientras cantamos un canto alusivo a al tiempo litúrgico







Tercera Vela: Vida en abundancia
Texto Isaías 35:1-10

¡Fortaleced las manos cansadas, afirmad las rodillas endebles! Decid a los de corazón apocado: "¡Esforzaos, no temáis! He aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá y os salvará".
Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos y destapados los oídos de los sordos. Entonces el cojo saltará como un ciervo y cantará la lengua del mudo, porque aguas serán cavadas en el desierto y torrentes en la estepa.
(…)Y los redimidos por Jehová volverán a Sión con alegría; y habrá gozo perpetuo sobre sus cabezas. Tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.



Algunos derechos que nos hablan de la vida digna con salud y sin discriminación

Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación.

Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar.

La maternidad y la infancia tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria.

Dios nos ha regalado la vida. Se trata de disfrutarla, compartirla en amor y hacer de este Su mundo, un lugar que valga la pena disfrutar.
Encendemos la vela mientras cantamos un canto alusivo a al tiempo litúrgico


Cuarta Vela: Pan de Vida
Texto Isaías 7:10-16

Por tanto, el Señor mismo os dará señal: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.
Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.

Algunos derechos que nos hablan del derecho al trabajo y la alimentación

Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
Toda persona tiene derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación razonable de la duración del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas.

Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.


Dios nos ha regalado la vida. En su Hijo, Cristo Jesús se ha manifestado como agua viva y pan de vida, necesidades elementales y fundamentales del ser humano. Junto con la vida nos ha regalado este mundo para que podamos vivir por él, y cuidarlo para las generaciones futuras.

Encendemos la vela mientras cantamos un canto alusivo a al tiempo litúrgico

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